Pequeño fruto con una gran historia
De pequeño tamaño pero cargada de energía, se cultiva principalmente en Aigialeia y Corintia, y se utiliza tanto como aperitivo saludable como ingrediente esencial en cocina y repostería.
Según las fuentes históricas, su cultivo comenzó ya en el siglo XV a. C. Es mencionada por Homero, Hipócrates y Aristóteles; se dice que en la antigua Roma se llegaban a intercambiar dos vasijas de pasas de Corinto por un esclavo.
Nutricionalmente, destaca por su alto contenido en fibra, antioxidantes y vitaminas. Se mantiene estable durante el horneado y la cocción sin perder sus características básicas, lo que la hace ideal tanto para elaboraciones dulces como saladas.
El fruto se recolecta en agosto para extenderse en las eras y secarse al sol. En la cocina, combina perfectamente con ensaladas, yogur y cereales, en bizcochos y galletas, en rellenos para aves o carnes, y en salsas agridulces que equilibran acidez y dulzor.
Busque a los productores locales en Aigialeia y Corintia, o combine la degustación con productos tradicionales de la zona, como vinos y quesos, para obtener una visión completa de la gastronomía local.





















