un viaje subterráneo a través del tiempo
Las estaciones – Mouseia
En Syntagma, el visitante puede observar la estratigrafía de la ciudad desde el siglo V a. C. hasta la época otomana. Destacan el entierro de una joven, el suelo de mosaico de una antigua casa y las tuberías del sistema de abastecimiento de agua. En Monastiraki, se puede ver el lecho encerrado del antiguo río Eridanus, que continúa fluyendo hasta nuestros días, mientras que en Eleonas se exhiben tres pedestales del puente más antiguo encontrado en Grecia (siglos V-VI a. C.).
En Egaleo, junto a una parte de la antigua Vía Sagrada (la antigua Iera Odos), se exhiben estatuillas, lámparas y el impactante modelo de un caballo que intenta salvarse de la inundación del río Kifissos. La estación de la Acrópolis impresiona con sus copias del friso del Partenón. En sus vitrinas encontrará antiguos juguetes infantiles, ánforas afiladas y una representación de un telar, mientras que la salida está dominada por las figuras del frontón oriental con el nacimiento de la diosa Atenea.
Otros hallazgos importantes
La experiencia arqueológica continúa en la estación de Evangelismos con la tubería de agua desde los años del tirano Pisístrato, en la estación de Dafni con los restos de antiguas instalaciones agrícolas y en la estación de Panepistimio con una variedad de hallazgos funerarios.
El metro de Atenas no es solo un medio de transporte, sino una exposición viva que conecta la vida cotidiana moderna de los atenienses con la vida tanto pública como privada de sus antepasados. El acceso a estas «joyas subterráneas» es gratuito para el público, lo que hace que el conocimiento histórico forme parte de los desplazamientos diarios de la gente de la ciudad.





















































