Kilkís se encuentra en el norte de Grecia, entre Tesalónica y la frontera con Macedonia del Norte. El entorno combina montañas, lagos y fértiles llanuras, y es un destino que sigue siendo prácticamente desconocido para el gran público.
Se dice que su peculiar nombre proviene de la palabra latina Callicum, que era el tamiz de cuero con el que se recogía el oro del río Galikós, durante la época romana. La zona lleva las huellas de la historia moderna de Grecia. La batalla de Kilkís-Lachanás en 1913 fue decisiva para el desarrollo de las guerras balcánicas, mientras que la batalla de Skra, en 1918, también es famosa.
Al mismo tiempo, la zona ha acogido a poblaciones procedentes de Asia Menor, el Ponto y Tracia Oriental, lo que ha dado lugar a un rico mosaico cultural de costumbres, música y sabores.
La naturaleza en Kilkís es generosa. El lago Doiran, las cataratas de Skra, los grandes ríos, las impresionantes montañas Paiko y Beles y los senderos entre bosques y gargantas ofrecen momentos de tranquilidad y contacto con el entorno. Es un lugar ideal para practicar senderismo, explorar y relajarse.
En Kilkís, la hospitalidad es sencilla y sincera. Los sabores de la cocina macedonia, las fiestas locales y las historias humanas conforman un destino que le cautivará.