Tríkala se encuentra a las orillas del río Litheos, un afluente del Peneο, que atraviesa la ciudad dotándola de una belleza natural especial.
La ciudad está construida en el emplazamiento de la antigua Tricca, patria del dios Asclepio, patrón de la medicina. A lo largo de su dilatada trayectoria histórica, Tríkala se convirtió en un importante centro económico y social. Durante el periodo de la ocupación turca, se hizo famosa por su artesanía, con famosos tejidos de lana y productos de cuero, mientras que a principios del siglo XX desempeñó un papel protagonista en las luchas campesinas contra los terratenientes. Aquí se fundó en 1906 la primera cooperativa agrícola de Grecia.
Hoy en día, Tríkala es una ciudad rodeada de vegetación, con plazas, parques y calles peatonales, con antiguos edificios industriales y un magnífico río que le da vida y aporta el elemento acuático. El casco antiguo se extiende en forma anfiteatral sobre la colina, alrededor y a través del castillo bizantino, con impresionantes mansiones de los siglos XVIII y XIX junto a antiguas iglesias y callejuelas empedradas.
Tríkala tiene fama de ser una «ciudad inteligente», con sistemas innovadores, autobuses eléctricos y bicicletas, y aplicaciones que mejoran la vida de los residentes y los visitantes.
A poca distancia de la ciudad se extiende la cordillera cubierta de abetos del Pindo, con sus pueblos tradicionales y un ambiente sencillo, austero y sin adulterar por la tecnología. Solo la magia de la naturaleza.
Los autobuses interurbanos KTEL conectan Tríkala con Atenas, Tesalónica, Larisa, Karditsa y localidades cercanas. Los servicios diarios desde Atenas duran aproximadamente 4,5–5 horas, mientras que los autobuses desde Tesalónica tardan alrededor de 3–3,5 horas, ofreciendo una opción fiable para los viajeros sin coche.