el monumento más brillante de la democracia ateniense
Arquitectura y diseño interior
El Partenón es un templo de estilo arquitectónico dórico con ocho columnas en los lados cortos y diecisiete columnas en los lados largos. Para su construcción, se utilizaron mármoles que se habían preparado para el templo anterior, lo que afectó el diámetro de las columnas. En el interior de la nave había una columnata dórica de dos colores en forma rectangular semejante a la letra griega «Π», dominada por la estatua de Atenea que trajo a Nike (la victoria). En la parte occidental, donde se guardaba el tesoro de la ciudad, se colocaron cuatro columnas de estilo arquitectónico jónico. El techo tenía tejas de mármol, decoraciones en forma de flores y canaletas en forma de cabezas de león, mientras que en las esquinas de los frontones había impresionantes estatuas como capas.
La decoración de la escultura
Los frontones representan el nacimiento de la diosa Atenea de la cabeza de Zeus y su conflicto con Poseidón sobre el Ática. Las 92 metopas en relieve representan batallas míticas: la Gigantomaquia, la Guerra de Troya, la Batalla Amazónica y la Centauromaquia. El friso jónico, que rodeaba la parte superior de la nave, representa la majestuosa procesión de las Panateneas, la fiesta más importante de la ciudad.
Viaje en el tiempo
El Partenón sirvió como iglesia de la Virgen María y más tarde como mezquita. En 1687, durante el asedio de Morosini, la iglesia fue volada por una bomba veneciana, lo que provocó el colapso de una gran parte de ella. A principios del siglo XIX, Lord Elgin saqueó la decoración escultórica, parte de la cual se encuentra ahora en el Museo Británico. A pesar de sus destrucciones, el monumento sigue siendo un símbolo universal del espíritu clásico.

























































