Una ciudad antigua bajo el mar
Este asentamiento prehistórico estuvo habitado ya desde el IV milenio a. C. y alcanzó un gran desarrollo durante la época micénica. La UNESCO reconoce a Pavlopetri como la ciudad sumergida más antigua del mundo que conserva su tejido urbanístico original.
Con una máscara y un tubo (esnórquel), se pueden observar los restos antiguos desde la superficie, sin necesidad de realizar inmersiones de buceo y sin alterar el yacimiento arqueológico. De hecho, existen paneles informativos submarinos y rutas señalizadas para guiar a los nadadores a través de la ciudad.
El lugar es sumamente frágil y está protegido. Se ruega evitar cualquier contacto con las antigüedades: no recolecte ningún objeto, no pise los restos y limite su visita a una observación respetuosa con el medio marino y con las huellas de la historia.





















































