Una maravilla de la ingeniería bajo tierra
Con una longitud de más de un kilómetro, el Túnel fue el acueducto que abastecía de agua a la antigua ciudad de Samos. Una obra maestra de la geometría, ya que se excavó simultáneamente desde ambos lados de la montaña, llegando al centro con una desviación mínima.
La visita al Túnel de Eupalino comienza en la entrada del yacimiento arqueológico, donde unos paneles informativos presentan la historia y el modo de construcción de la obra. Al entrar en la galería, seguirá las huellas de los antiguos trabajadores a través de un pasillo fresco e iluminado con marcas evidentes de los tallados en las paredes.
Las tres rutas de visita, corta, media y completa ofrecen diferentes niveles de experiencia, dependiendo del tiempo y las ganas de explorar. Al final del recorrido, el interior de la montaña revela la perfección de los cálculos de Eupalino, mientras que proyecciones especiales y efectos de sonido dan vida al momento en que los dos equipos de excavadores se encontraron dentro de la roca, un emocionante punto de encuentro entre la inteligencia y la audacia humanas. Durante la visita, se recomienda cumplir todas las normas de seguridad indicadas por el personal del yacimiento arqueológico.
Déjese llevar por el asombro que inspira el lugar, escuche el agua correr por los pasadizos subterráneos e imagine a los antiguos ingenieros que, con herramientas sencillas y conocimientos infinitos, lograron lo imposible.





















































